FSMA 204 · Regla de Trazabilidad de Alimentos
La FDA puso a prueba la trazabilidad de la industria. Estos fueron los resultados.
En junio de 2026 la FDA publicó el informe final de sus Traceability Readiness Tabletop Exercises: una serie de simulacros en los que pidió a empresas reales que entregaran sus registros de trazabilidad en 24 horas, tal como lo exigirá la Regla de Trazabilidad de Alimentos (FSMA 204). Los resultados muestran avances reales, pero también brechas serias. Si su empresa exporta alimentos a Estados Unidos, este informe es una radiografía de lo que la FDA va a esperar de usted.
Primero, el contexto: qué exige la Regla de Trazabilidad
La Regla de Trazabilidad de Alimentos (FTR, por sus siglas en inglés) nace de la Sección 204 de FSMA y aplica a las empresas que fabrican, procesan, empacan o almacenan alimentos incluidos en la Food Traceability List (FTL): vegetales de hoja frescos, quesos blandos y semiblandos, huevos en cáscara, productos frescos cortados, ensaladas tipo deli, mantequillas de frutos secos y ciertos pescados y mariscos, entre otros.
La regla exige mantener registros con Key Data Elements (KDE) asociados a Critical Tracking Events (CTE) —cosecha, empaque inicial, transformación, envío, recepción— y entregarlos a la FDA dentro de 24 horas, en una planilla electrónica ordenable, cuando la agencia lo requiera. La pieza central es el Traceability Lot Code (TLC): un código de lote que se asigna en el empaque inicial o en la transformación del producto, y que debe viajar sin cambios por toda la cadena junto con su fuente (TLC source), es decir, el lugar físico donde fue asignado.
Un punto que muchos exportadores pasan por alto: la regla cubre también a las empresas extranjeras que producen alimentos para consumo en EE. UU. La fecha de cumplimiento se extendió al 20 de julio de 2028, y el Congreso instruyó a la FDA a no aplicar la regla antes de esa fecha. Pero esa prórroga no es un permiso para esperar: es el tiempo que la propia FDA reconoce que la cadena necesita para coordinarse.
El simulacro: 15 empresas, 6 cadenas, 24 horas
Entre el 9 de marzo y el 1 de abril de 2026, la FDA condujo ejercicios con 15 empresas voluntarias en seis cadenas de suministro distintas, cubriendo queso blando madurado, pescado de captura silvestre, vegetales de hoja enteros y cortados, y mantequilla de frutos secos. Participaron cadenas de retail nacionales y regionales, restaurantes, tiendas de conveniencia y sus distribuidores, procesadores y productores.
El mecanismo imitó una investigación real: la FDA inició cada ejercicio pidiendo datos al retail o restaurante (donde suelen empezar las investigaciones de brotes) y fue subiendo por la cadena, proveedor por proveedor, hasta llegar a la fuente del TLC.
Lo que encontró la FDA
1. La velocidad no fue el problema. La coordinación, sí.
La mayoría de las empresas respondió dentro de las 24 horas. Y en al menos dos casos, retailers y restaurantes coordinaron voluntariamente con sus proveedores para entregar los datos de toda la cadena en un solo envío, comprimiendo en un día un proceso que podría haber tomado entre 48 y 96 horas o más. La lección: la colaboración previa entre socios comerciales acelera dramáticamente la visibilidad de punta a punta.
2. La alineación de la cadena importó más que la tecnología
Los participantes usaron de todo: facturas, órdenes de compra, conocimientos de embarque, sistemas WMS y ERP, etiquetas RFID y códigos GS1. Pero el éxito no dependió de la herramienta, sino de si los socios comerciales habían acordado de antemano qué datos capturar, mantener y compartir, y cómo. Cuando hubo expectativas compartidas antes del ejercicio, la disponibilidad de datos fue notablemente mejor. Cuando las empresas simplemente esperaron que la información llegara sola, los campos quedaron en blanco.
3. El TLC existe, pero no está bien implementado
El TLC apareció (total o parcialmente) en el 80% de los registros y su fuente en el 73%. Suena bien, hasta que se mira el detalle: solo el 40% tenía el TLC correctamente asignado en todos los eventos críticos que ejecuta, y apenas el 27% capturó la fuente del TLC completa en cada CTE. Además, ambos datos no siempre viajaron juntos: algunas empresas podían compartir el código pero no documentar dónde se asignó, y otras exactamente lo contrario. Son dos brechas de preparación separadas que conviene auditar por separado.
4. Errores de concepto en el empaque inicial
En algunos ejercicios, empresas que empacaban en campo declararon correctamente la finca como lugar de asignación del TLC en su plan, pero luego listaron una instalación de enfriamiento como fuente del TLC en la planilla. La FDA fue clara: la fuente del TLC debe reflejar el lugar físico donde el alimento fue realmente empacado.
5. Los Planes de Trazabilidad brillaron por su ausencia
Muy pocos participantes presentaron un Plan de Trazabilidad, en general porque esperaban definir primero su proveedor tecnológico. Para quienes sí lo presentaron, el plan ayudó a la FDA a interpretar sus datos con precisión y rapidez. Redactar el plan antes de la fecha de cumplimiento es, en sí mismo, una forma de detectar brechas.
6. Los requisitos dispares de los compradores complican todo
Varios distribuidores y proveedores señalaron que la regla en sí es alcanzable, pero que cada comprador exige cosas distintas —formatos propios de avisos de embarque, escaneo caja por caja— que van más allá de la regla y obligan a construir soluciones a medida por cliente. La estandarización entre compradores y proveedores será clave.
¿Qué significa esto si usted exporta a EE. UU.?
Si su producto está en la Food Traceability List, sus compradores estadounidenses van a empezar a exigirle el TLC, la fuente del TLC y los KDE de envío mucho antes de julio de 2028, porque ellos no pueden cumplir si usted no les pasa la información. El informe de la FDA lo confirma: las cadenas que mejor funcionaron fueron las que alinearon expectativas con sus proveedores con anticipación.
Nuestra recomendación para exportadores de América Latina y Europa:
Primero, confirme si sus productos están en la FTL y qué eventos críticos ejecuta su operación. Segundo, defina cómo asigna y transmite el TLC y su fuente: en el empaque inicial o en la transformación, y por qué medio viaja el dato (código de barras, documento, EDI, correo). Tercero, redacte su Plan de Trazabilidad ahora, aunque sea borrador: es la herramienta más barata para encontrar sus propias brechas. Y cuarto, hable con sus compradores: pregúnteles qué formato van a exigir antes de que se lo impongan.
Su línea directa con la FDA: US Agent Inbox
Toda instalación extranjera registrada ante la FDA necesita un Agente en EE. UU. Con US Agent Inbox de FastForward, su empresa no solo cumple con ese requisito: cada comunicación de la FDA llega a una bandeja digital donde su equipo la ve en tiempo real, con seguimiento y respaldo de nuestros especialistas regulatorios en Miami. Cuando la FDA escriba —por una inspección, una verificación de registro o un pedido de información— usted se entera al instante, no semanas después.
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Fuente: FDA, Traceability Readiness Tabletop Exercises Final Report (junio de 2026). Este artículo es informativo y no constituye asesoramiento legal. FastForward Trading Company LLC · 33 SW 2nd Ave, Suite 702, Miami, FL 33130 · fastfwdus.com


